Teoría: La parte por el todo

imageVeamos en qué consiste el concepto de “la parte” por “el todo”.
Cuando nos sentimos inseguros es fácil que busquemos en nuestro entorno pistas sobre lo que va a pasar y si tendrá consecuencias negativas evitables. A menudo, desde un indicio, buscamos saber qué es lo que hay detrás.
Otro ejemplo puede se ver que llegamos tarde a una reunión con amigos, puede agobiarnos mucho. Puede hacernos temer que si pasa en más ocasiones puedan acabar rechazándonos. La realidad es que aunque sólo se llegue tarde ese día, puede sentirse como el principio de una cadena que puede precipitar el final de la amistad. En este caso, “la parte” sería el llegar tarde, y “el todo” sería la ruptura de la amistad.
El malestar en este caso puede ser muy elevado si confundimos “la parte” con “el todo”. Cuanto más temamos que nos echen, que nos valoren mal, o el tener una enfermedad, más fácil es poner los medios para evitarlo, pero también aumentará la intolerancia y el bloqueo ante situaciones menores que no tienen que suponer ningún riesgo. Es decir, ante más inseguridad, mayor tendencia tendremos a confundir “la parte” por “el todo” amenazante.

Conclusión 1:

No confundas la parte con el todo, que no te seleccionen para un puesto de trabajo, que no hayan tenido en cuenta tu candidatura, o incluso el que no han visto ni el curriculum cuando te excluyeron del proceso de selección, es doloroso pero no implica que no vayas a encontrar ningún trabajo. Centrarte sólo en lo que no consigues, o lo injusto que es, o en cómo les va a otros, no hará que tú encuentres un trabajo. Te hundirá más y te alejará de alcanzar tu meta.

Conclusión 2:

No te olvides, una parte no siempre es igual al todo; es decir, que no encuentres una palabra, te tiemble la voz no tienen porqué ser igual a ser rechazado como candidato. Asusta pensar que pueda ser así, pero es sólo miedo. Nada más.

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